MAYHEM,: EL NUEVO SINGLE “REALM OF ENDLESS MISERY” Y ATTILA HABLA SIN FILTROS SOBRE ARTE, OSCURIDAD Y 40 AÑOS EN EL ABISMO.


MAYHEM, una de las entidades más influyentes y definitorias en la historia del black metal, vuelve a emerger con una nueva declaración de principios. La banda noruega presenta el video de su nuevo sencillo “Realm Of Endless Misery”, una pieza que funciona como una nueva ventana hacia su séptimo álbum de estudio, “Liturgy Of Death”, una obra que reafirma por qué el grupo sigue siendo uno de los pilares más implacables de la música extrema.

Con más de cuatro décadas moldeando y desafiando los límites del género, MAYHEM dirige esta vez su mirada creativa hacia una constante inevitable: la mortalidad. “Liturgy Of Death” aborda la muerte no como un final, sino como una ley universal que atraviesa toda forma de vida, exponiendo la fragilidad de la existencia humana. Esa impermanencia se transforma en una invitación a vivir con intensidad absoluta, sabiendo que toda ganancia y toda pérdida terminan disolviéndose en el mismo silencio.

Con “Liturgy Of Death”, MAYHEM acaba de lanzar su séptimo álbum de estudio.  El sitio metal1.info habló con el vocalista Attila Csihar donde habla sobre hasta qué punto la banda lo condiciona a nivel lírico, por qué ahora lleva una vida Straight Edge y cómo MAYHEM sigue considerándose una banda underground incluso en la era del merchandising navideño más absurdo.


Has escrito todas las letras del nuevo álbum. ¿En qué estado mental necesitas estar para escribir letras para un disco de MAYHEM?

Es algo parecido a un trance, o no sé cuál sería la palabra correcta, cuando mis canales están abiertos. No puedo escribir algo así sentado, por ejemplo, en una mañana tan bonita como esta. No es que tenga una lista de temas y elija uno pensando “esto va a funcionar”… no. Es más bien que tengo una visión y todo simplemente se manifiesta, lo cual es una locura. Cuando me di cuenta de lo profundo que era, de lo cargado de significado que estaba, entendí el enorme desafío que tenía delante y pensé: ahora tengo 55 años, quizá ya soy lo suficientemente adulto como para lidiar con esto.

Simplemente llegó a mí, comprendí su profundidad y empecé a hacer los primeros bocetos de letras. Cuando siento la inspiración, a veces me siento y lo escribo todo muy rápido, y luego vuelvo a ello más tarde. Tengo muchísimas notas. Intento atrapar la inspiración correcta en el momento adecuado. Eso no funciona en cualquier momento. Pero, por supuesto, también tengo que forzarme un poco. Es mitad trabajo, mitad estado de trance. Y, en realidad, me gusta. Lo que más me gusta es tocar en vivo, pero componer y escribir también está bien.


No es ningún secreto que eres un gran fan del cannabis. ¿Las drogas te ayudan a entrar en ese estado de trance o prefieres estar sobrio cuando trabajas en las letras?

Es cierto, me encanta el cannabis, pero no sé cómo ocurrió… ahora mismo soy totalmente Straight Edge. (risas) Dejé todo. Veremos cuánto dura. Quizá tenga que ver con la edad. Cuando escribí las letras, probablemente fumé algo de vez en cuando, pero no es esencial, no es el punto clave. De hecho, creo que es mejor estar limpio. A veces la inspiración llega bajo los efectos del cannabis, y eso está bien. Pero no me gusta estar colocado y trabajar. Es más bien al revés: escribo algo y luego quizá me fumo un porro y lo reviso otra vez.

Pero bueno, ahora soy completamente Straight Edge. Ni siquiera bebo café. Tomo té negro, eso es lo más duro que consumo… (risas)


En cuanto a las letras, el tono básico de MAYHEM ya está definido: tiene que ser algo oscuro, sobre la muerte y la destrucción. ¿Sientes que eso te limita creativamente?

Sí, en cierto modo tienes razón: es una limitación. Mis letras son bastante oscuras. Es un disco de MAYHEM, así que tiene que ser así. Al escribir, me enfoqué deliberadamente en mis pensamientos y lados más oscuros. Sin embargo, en algunas canciones también hay una especie de liberación. Hay diferentes aspectos… me acerco al tema desde muchos ángulos distintos, y de nuevo estamos hablando del tema más universal al que todo ser humano se enfrenta.

Normalmente es algo aterrador y oscuro. Creo que toda oscuridad y todo arte oscuro provienen, en última instancia, del tema de la muerte. Pero también intento resaltar o iluminar otro aspecto: que la muerte también es el final del sufrimiento, el final de la confusión, el final de toda esta miseria en la vida, el final de nuestros problemas, dolores, enfermedades, limitaciones… todo nuestro karma, o lo que cargamos durante la vida. En ese sentido, el tema también tiene un lado luminoso.

Pero cuando escribo para MAYHEM, estoy limitado de alguna manera, porque personalmente también tengo un lado luminoso. Sin embargo, toda mi vida y todo gira, de alguna forma, en torno al lado oscuro; así se ha dado. Pero está equilibrado. Soy una persona —para bien y para mal—. Tengo familia, personas a las que amo, amo a los animales, a las mascotas, amo el sol, la naturaleza. No soy alguien completamente sombrío. Pero cuando se trata de MAYHEM y de mi arte en general, siempre está restringido a eso. O más bien surge de forma natural. No se sentiría auténtico escribir sobre la otra cara. Ese es mi camino.


En el primer tema del álbum, “Ephemeral Eternity”, hay una parte en húngaro. ¿Qué te inspiró a cambiar de idioma dentro de la canción?

Simplemente me pareció genial. ¿Por qué no? Algunas personas me inspiraron. Mis compañeros de banda y otras personas me preguntaban por qué no usaba el húngaro, siendo mi lengua materna. Soy húngaro, así que también es un gesto hacia la gente de allí. Además, sonaba muy bien. El húngaro es un idioma muy antiguo y bastante único, completamente independiente. Todo eso junto me inspiró.


Las últimas palabras del álbum, contando los bonus tracks, son “Deathlike Silence”. Supongo que no es una coincidencia, sino una referencia al sello de Euronymous.

Sí, absolutamente. No es una coincidencia. Siempre tengo a esos chicos en mente. Euronymous y Dead siguen siendo parte de la banda, y en los conciertos los invocamos constantemente. Cada noche, en cada show de MAYHEM, desde hace décadas, los llamo. El público no lo escucha. Normalmente lo hago durante temas de “De Mysteriis Dom Satanas”, por ejemplo en la introducción larga de “Life Eternal”, donde susurro sus nombres y los invoco.

Pero no solo a ellos: también a amigos como Jon Nödtveidt o Joey Jordison, que fallecieron, u otros músicos con los que tuve una conexión espiritual. Invoco a todos mis amigos músicos que han muerto, pero especialmente a ellos. Este álbum también trata de eso. Son fundamentales. Son la muerte dentro de nuestra familia.


¿Qué importancia tienen las letras dentro del álbum como obra total? ¿Son solo un medio para añadir tus voces como otro instrumento o hay un mensaje detrás?

Ojalá pudiera tomármelo con más ligereza. Pero para mí es muy duro, muy profundo. El álbum anterior, “Daemon”, fue diferente porque involucré a todos en el proceso de escritura, así que fue menos personal. Pero en “Ordo Ad Chao” invertí muchísimo trabajo y mucha investigación en las letras. Para mí, significan mucho.

Es interesante ver cuánto entiende la gente. Al final, es poesía; no puedo explicar exactamente de qué trata. Tiene que ser una obra artística y, de algún modo, críptica. Pero sí, tiene un significado profundo. Ojalá pudiera escribir letras sin pensar tanto.


Llevas cuatro décadas haciendo esto. Necrobutcher dijo recientemente que MAYHEM sigue siendo una banda underground. ¿Estás de acuerdo? ¿Cómo defines “underground” en este contexto?

Sí, estoy de acuerdo. Nuestro nombre es muy conocido, MAYHEM es más grande que nunca, pero no creo que hayamos cambiado. Si miras nuestro catálogo de 40 años, nunca intentamos ser comerciales. Más bien lo contrario. Tal vez los dos últimos discos conectan más con nuestras raíces, pero eso no fue planeado. Es un flujo natural.

Mira “Grand Declaration Of War”: no es comercial en absoluto. Luego vino “Chimera”, la era de Maniac. Después “Ordo Ad Chao”, que definitivamente no es comercial. Todo eso conecta con “Esoteric Warfare” y ahora con estos dos últimos discos. Nunca vendimos el alma. Hacen películas sobre nosotros sin nuestro consentimiento, incluso intentamos detenerlo y fue imposible. La historia de la banda nos hizo famosos, pero artísticamente no nos inclinamos ante nadie. De hecho, siento una resistencia enorme cuando algo se vuelve demasiado fácil. Así no debería ser nunca.


¿Crees que el black metal se ha vuelto demasiado mainstream en los últimos años? Bandas como BEHEMOTH o SATYRICON llenan grandes recintos.

Definitivamente. Pero nosotros no. Tenemos más público, sí, pero no somos BEHEMOTH. No tocamos en arenas. Con todo respeto, son amigos míos. Cada uno sigue su camino. Nosotros siempre elegimos el camino más difícil.

Vengo de los años 80, con TORMENTOR ya tocábamos mucho en vivo. Para mí, nada ha cambiado. Antes, llevar una cruz invertida era una provocación directa. Hoy existen festivales como HELLFEST con 100.000 personas. Nunca lo habría imaginado. Creo que es algo bueno. Y demuestra que teníamos razón desde el principio. El tiempo siempre revela quién tenía razón y quién no.


Pero MAYHEM también forma parte de eso: merchandising navideño, sweaters feos…

No tengo idea de quién hace esa mierda. (risas) A veces los chicos bromean. Tenemos humor negro, es necesario para sobrevivir. Pero no debería ir demasiado lejos. No sabía nada de ese sweater. Lo preguntaré. A veces se cruzan líneas, pero así es MAYHEM. Nos da igual. Incluso destruimos nuestra propia imagen. No es sano, pero es lo que somos.


Sobre el line-up actual: muchos fans aún ven dos bandos, los originales y los “nuevos”.

Este es el line-up más estable que hemos tenido. Y llamar “nuevos” a músicos que llevan 15 años es absurdo. Yo mismo soy “nuevo” comparado con Necrobutcher o Hellhammer. MAYHEM tiene 40 años. Es una locura.


¿Qué piensas cuando escuchas esa cifra?

Que una nueva generación viene detrás. Veo jóvenes en primera fila, con corpsepaint, totalmente hipnotizados. Es increíble. Yo solo canalizo el ritual cada noche. Y parece que funciona.


Tras la salida de Blasphemer, ¿peligró el futuro de la banda?

Fue muy difícil. Teníamos una conexión creativa enorme. Pero respetamos su decisión. Encontrar reemplazo fue complicado. Morten no estaba disponible, Charles tocaba en CRADLE OF FILTH. No queríamos romper otras bandas. Trabajamos con otros músicos, pero la química no era la misma.

Estar en MAYHEM es más que estar en una banda. Tienes que sacrificar tu vida. Se lo dije a Charles: “¿Estás seguro de que quieres destruir tu vida?”. (risas) Es una broma, pero no del todo. La carga es enorme. La integridad lo es todo.

Después de 40 años de MAYHEM y con más de 50 años, ¿cuánto tiempo más crees que seguirá la banda?

No lo sé. Veremos. Dicen que sonamos mejor que nunca, y eso es el mayor cumplido. Cuidamos nuestra salud. Ya no podemos hacer las mismas locuras. Pero está bien.

Yo, desde luego, no pienso en retirarme. TORMENTOR está en llamas, tengo VOID OF VOICES, un proyecto nuevo con Igor Cavalera, otro con Rhys Fulber de FRONTLINE ASSEMBLY. Hago demasiadas cosas, pero amo la música. Música y familia, eso es mi vida… y quizá mi Harley Davidson. (risas)


Liturgy Of Death tracklisting:

1“Ephemeral Eternity”

2“Despair”

3“Weep For Nothing”

4“Aeon’s End”

5“Funeral Of Existence”

6“Realm Of Endless Misery”

7“Propitious Death”

8“The Sentence Of Absolution”

9“Life Is A Corpse You Drag” (Bonus Track)

10“Sancta Mendacia” (Bonus Track)







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