BEHEMOTH no se ha quedado en silencio tras la cancelación de sus conciertos programados en Turquía. La banda polaca de metal extremo calificó la decisión de las autoridades locales como un claro caso de “ideología utilizada para suprimir la expresión artística y restringir la libertad cultural”.
A través de un comunicado dirigido a sus seguidores en Estambul y Ankara, el grupo expresó su profunda decepción al confirmar que las actuaciones previstas no se llevarán a cabo. Según explicaron, agotaron todas las vías posibles durante la jornada e intentaron revertir la situación mediante conversaciones intensivas, pero la resolución de las autoridades fue definitiva e inapelable.
Las cancelaciones se produjeron tras la presión ejercida por sectores religiosos que acusaron a la banda de promover propaganda satánica y consideraron su propuesta artística como inaceptable. Para BEHEMOTH, este escenario representa un nuevo ejemplo de cómo ciertas posturas ideológicas pueden transformarse en herramientas de censura. La banda insistió en que siempre ha defendido la independencia creativa y el derecho de los artistas a expresarse sin restricciones. “La música no es una amenaza; lo preocupante es silenciarla”, subrayaron, apelando a quienes valoran la libertad de expresión.
El grupo también se dirigió a los fans que ya tenían planes de asistir a los conciertos, incluyendo aquellos que habían viajado para verlos. Reconocieron la frustración compartida y lamentaron no haber podido concretar las fechas. BEHEMOTH destacó además la pasión del público turco, al que describieron como uno de los más comprometidos del mundo, y manifestaron su deseo de regresar en el futuro sin interferencias externas.
La Oficina del Gobernador del distrito de Beşiktaş fue la entidad que decidió suspender los conciertos en Estambul y Ankara. El argumento oficial apuntó a que los eventos generaron reacción pública por considerarse incompatibles con los “valores sociales”. La decisión llegó tras una ola de críticas en redes sociales y acusaciones de satanismo dirigidas contra la banda.
En un comunicado, la oficina indicó que, conforme a la Ley Nº 2911 sobre Reuniones y Manifestaciones, quedaban prohibidos durante dos días todos los conciertos, festivales, eventos grupales y actividades con entrada en el recinto Zorlu PSM y el complejo Zorlu Center. La medida no solo afectó a BEHEMOTH, sino a todos los eventos programados en ese espacio durante el periodo señalado.
El gobernador de Estambul, Davut Gül, respaldó públicamente la determinación, compartiendo el mensaje del distrito en redes sociales y afirmando que ninguna actividad que “corrompa a la sociedad” ha sido permitida en la ciudad ni lo será en el futuro.
Medios locales informaron que la resolución impactó de forma más amplia en la agenda cultural del complejo, dejando en pausa todos los espectáculos previstos en esas instalaciones. Paralelamente, un canal islamista afín al gobierno señaló tanto a BEHEMOTH como a SLAUGHTER TO PREVAIL —cuyo concierto del 10 de febrero en Estambul también fue cancelado— acusándolos de promover el satanismo y representar una amenaza para la juventud.
En su intervención, el medio cuestionó la llegada de ambas bandas al país y pidió a las autoridades actuar con urgencia para cancelar eventos que, según sus palabras, “envenenan” a niños y jóvenes. También destacó que ambos grupos están prohibidos en Rusia, utilizando ese dato como argumento adicional para exigir la suspensión de los conciertos.
La controversia no es terreno desconocido para BEHEMOTH. La banda ya había actuado en Estambul en 2019, en el Volkswagen Arena, sin incidentes de este calibre. Sin embargo, el historial del líder Adam “Nergal” Darski con las autoridades, especialmente en Polonia, ha estado marcado por disputas legales vinculadas a cuestiones religiosas y simbólicas.
En febrero de 2021, Nergal fue condenado por ofender sentimientos religiosos tras publicar en redes sociales una imagen en la que aparecía pisando una representación de la Virgen María. Inicialmente se le impuso una multa de 15.000 zlotys —alrededor de 4.000 dólares— además de costas judiciales. El músico apeló la sentencia y el caso terminó siendo desestimado.
No era la primera vez que enfrentaba problemas legales en su país. En 2018, las autoridades polacas presentaron cargos relacionados con el arte gráfico y el merchandising de la gira Republic Of The Unfaithful, considerados ofensivos hacia el escudo nacional de Polonia, que incluye el águila blanca coronada sobre fondo rojo. Años antes, en 2007, Nergal había sido acusado de insultar sentimientos religiosos tras calificar a la Iglesia Católica como “el culto más asesino del planeta” durante un concierto en Gdynia y romper una Biblia en el escenario, llamándola “un libro de mentiras”. En aquel caso, fue absuelto.
Con la cancelación en Turquía, BEHEMOTH suma un nuevo episodio a su larga historia de enfrentamientos entre arte, provocación y poder institucional. Mientras tanto, la banda mantiene firme su postura: la música puede incomodar, desafiar y cuestionar, pero silenciarla —según sostienen— es un precedente mucho más peligroso.


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