SOILWORK no está precisamente corto de ideas. De hecho, la banda sueca asegura que ya tiene compuesto material que supera la duración de un álbum completo mientras trabaja en el sucesor de Övergivenheten (2022). Así lo reveló el vocalista Björn “Speed” Strid en una reciente entrevista, donde abordó tanto el presente creativo del grupo como el impacto que dejó la pérdida del guitarrista David Andersson en septiembre de 2022.
Strid reconoció que Andersson era un motor fundamental dentro del proceso compositivo. “David era una fuerza impulsora enorme”, explicó. “Ahora todo se siente más como un esfuerzo colectivo. Es algo más grupal, más compartido. Y creo que estamos entrando en una nueva era”. Según el cantante, el próximo disco no será una simple continuación de Övergivenheten, aunque sí conservará parte de su atmósfera. La diferencia estaría en una mayor presencia de la contundencia que marcó los años 2000. “Tendrá esa atmósfera épica reciente, pero mezclada con la pesadez de nuestra etapa más dura”, adelantó.
Un factor clave en esta transformación es la incorporación definitiva del guitarrista Simon Johansson, quien durante años acompañó a la banda como músico en vivo. Ahora como miembro oficial, ha aportado no solo energía renovada en lo personal, sino también nuevas ideas en la composición. “Es sangre fresca en todos los sentidos”, señaló Strid. “Estamos deseando crear este nuevo álbum juntos”.
Johansson, por su parte, describió el proceso como un aprendizaje constante. “Estamos descubriendo cómo escribir juntos de verdad, porque antes no lo habíamos hecho así”, comentó. A esto se suma la presencia del bajista Rasmus Ehrnborn, relativamente nuevo en la formación, lo que convierte al actual SOILWORK en una constelación distinta obligada a encontrar su propio equilibrio creativo. “Está funcionando muy bien”, afirmó Simon. “El single Spirit Of No Return salió genial y ya tenemos muchas canciones prometedoras. De hecho, hay más material del que necesitaríamos para un solo disco”.
Eso sí, la banda descarta por ahora la idea de un álbum doble. Johansson fue claro: no habrá lanzamiento descomunal en formato doble, sino un trabajo de duración estándar. “Será un disco normal en extensión, pero muy potente”, aseguró, añadiendo que contar con canciones adicionales siempre es útil para seleccionar lo mejor e incluso lanzar singles previos al álbum.
En cuanto al sonido, Strid quiso matizar cualquier expectativa de un simple regreso a la velocidad de antaño. No se trata de recuperar el frenesí por el frenesí. “No es tanto volver a lo más rápido, sino a lo más pesado”, explicó. El vocalista mencionó como referencia la densidad de A Predator’s Portrait (2001), Natural Born Chaos (2002) e incluso parte de Stabbing The Drama (2005). La intención es recuperar esa contundencia y fusionarla con la épica y la atmósfera que han definido su etapa más reciente. “Queremos mezclar esa pesadez con los elementos más actuales que hemos desarrollado”, dijo, dejando claro que, aunque todos parecen estar en la misma sintonía, el proceso creativo siempre puede deparar sorpresas.
Johansson coincidió en que un álbum es un organismo vivo que puede transformarse en el estudio. “A veces una canción que al principio no te convence termina siendo la mejor cuando empiezas a añadir capas y detalles. Es fascinante y muy divertido formar parte de ese proceso”.
En el apartado de producción, SOILWORK optará esta vez por un enfoque más interno. Strid confirmó que el disco será prácticamente autoproducido y que las grabaciones se realizarán en el estudio de Simon. No obstante, contarán con la colaboración habitual de su ingeniero y encargado de mezclas, quien también aporta ideas y contribuye activamente al resultado final. “Es otro esfuerzo colectivo”, subrayaron.
A finales de 2024, Strid ya había dejado caer algunas pistas sobre la dirección musical tras el lanzamiento de Spirit Of No Return en octubre. En aquel momento explicó que la banda decidió tomarse el proceso con calma tras atravesar años complejos. El single mostró una faceta ligeramente más cercana al thrash, conectando con las raíces del grupo pero envuelta en una producción más robusta y actual. “Tiene un lado más thrash, más conectado con nuestras raíces, pero sigue combinándose con los elementos modernos que forman parte de nuestra identidad”, comentó entonces.
El cantante también remarcó que el nuevo material tendrá un carácter “más metálico”, aunque evitó encasillarlo. SOILWORK no quiere caer en la autoparodia ni repetir fórmulas. Las exploraciones sonoras desarrolladas en A Whisp Of The Atlantic (2020), Verkligheten (2019) y Övergivenheten seguirán presentes, pero combinadas con una mirada hacia atrás que rescata la intensidad de sus primeros años. “Seguimos evolucionando y no quiero que nos convirtamos en una caricatura de nosotros mismos”, afirmó.
Spirit Of No Return ya dejó entrever esa dualidad: intensidad desatada, melodías elevadas, arreglos épicos y un toque progresivo que ha sido sello distintivo del grupo durante décadas. La aportación de Johansson canaliza la esencia clásica de SOILWORK, pero con un impulso renovado que evita cualquier sensación de repetición.
Sobre el significado del single, Strid explicó que funciona como un puente entre pasado y futuro. “Es un recordatorio feroz de lo que fuimos, pero también la presentación de esta nueva era”, señaló. La letra aborda la necesidad humana de pertenecer y encajar, y cómo esa búsqueda puede volverse destructiva cuando se sacrifica la identidad propia.
La constancia creativa ha sido una de las mayores virtudes de SOILWORK desde su fundación a finales de 1995. Con el debut Steelbath Suicide en 1998 comenzaron a llamar la atención en la escena, y apenas unos años después ya acumulaban varios lanzamientos bajo el sello Nuclear Blast, consolidando una reputación basada en la evolución constante y la ambición sonora.
Hoy, con más canciones de las que cabrían en un solo álbum y una nueva etapa marcada por la resiliencia y la reinvención, SOILWORK parece listo para redefinir su peso específico dentro del metal contemporáneo una vez más.


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