MARK MORTON REVELA QUE THE HAUNTED, AT THE GATES Y MESHUGGAH MARCARON EL RUMBO DE “INTO OBLIVION”, EL NUEVO ÁLBUM DE LAMB OF GOD.


Mientras Lamb of God se prepara para lanzar su décimo álbum de estudio, “Into Oblivion”, el próximo 13 de marzo a través de Epic Records, el guitarrista Mark Morton ha compartido detalles clave sobre el proceso creativo detrás del disco y las influencias que lo empujaron a reconectar con las raíces más abrasivas de la banda.

En conversación con The Downbeat Podcast, conducido por Craig Reynolds de Stray From The Path, Morton explicó que en Lamb Of God no existen reuniones estratégicas previas para definir un concepto estilístico antes de empezar a componer. El proceso es profundamente colaborativo y cada integrante aporta desde su propia perspectiva. Sin embargo, esta vez surgió una pregunta colectiva: ¿de qué elementos fundacionales se habían ido alejando con el paso del tiempo?

El guitarrista aclara que no se trataba de corregir algo que estuviera mal. Canciones recientes como “Ditch”, “Resurrection Man” o “Memento Mori” siguen siendo pilares en el setlist en vivo. Pero el grupo quería reflexionar sobre aquello que cimentó su identidad en los primeros años y que tal vez había quedado diluido en la evolución natural del sonido.

Dos factores fueron decisivos para Morton. El primero fue la gira conmemorativa por los 20 años de “Ashes Of The Wake”, que lo obligó a sumergirse nuevamente en esas composiciones, algunas de las cuales no habían sido interpretadas en directo durante mucho tiempo, e incluso algunas nunca antes. Ensayar ese material en profundidad le permitió redescubrir recursos y patrones que ya no utilizaba. “De repente me di cuenta de movimientos que ya no hacía, pero que estaban ahí, en esas canciones de hace dos décadas”, explicó.

El segundo impulso fue aún más revelador. En lugar de volver a escuchar discos propios como “[As The] Palaces Burn” o “[New American] Gospel” por mera nostalgia, decidió regresar a la música que lo inspiró cuando esos álbumes fueron concebidos. Así volvió a sumergirse en el impacto del thrash y death metal sueco de los noventa, revisitando trabajos de The Haunted, At The Gates y los primeros pasos de Meshuggah.

En particular, destacó la importancia de “Made Me Do It” de The Haunted y el clásico absoluto “Slaughter Of The Soul” de At The Gates, discos que en su momento lo obsesionaron por completo. Esa energía cruda, esa mezcla de agresividad y precisión melódica, volvió a encender la chispa creativa cuando tomó la guitarra para trabajar en “Into Oblivion”.

Sobre Meshuggah, Morton fue específico al señalar “Destroy Erase Improve” como uno de sus álbumes de metal favoritos de todos los tiempos. Aunque reconoce que la banda sueca evolucionó hacia territorios más abstractos y complejos, lo que más lo marcó fue el groove extraño pero contundente de esa etapa temprana: ritmos angulares, pero con pulso, con sensación física. Ese equilibrio entre rareza y pegada dejó huella directa en la nueva música de Lamb Of God.

Otro punto clave en la construcción del álbum ha sido la consolidación del baterista Art Cruz, quien reemplazó oficialmente a Chris Adler en 2019 tras haber girado previamente con la banda. “Into Oblivion” representa su tercer disco como miembro oficial. Según Morton, en el álbum homónimo de 2020 hubo un enfoque más conservador en la batería, intentando preservar la esencia clásica del sonido del grupo tras la salida de Adler. Con “Omens” (2022) comenzó una evolución más visible, y ahora en el nuevo trabajo esa transformación se siente natural y madura.

Morton destaca que Cruz es un fan declarado de la historia completa de Lamb Of God, lo que aporta una perspectiva única en el estudio. “Puede decir cosas como ‘La banda en 2009 habría hecho esto’ y confiamos en ese criterio”, señaló. Esa combinación de respeto por el legado y voluntad de avanzar ha permitido que el baterista honre el sonido clásico mientras imprime su propia personalidad.

El anuncio del lanzamiento de “Into Oblivion” llegó acompañado del estreno de su tema homónimo, junto a un videoclip dirigido por Tom Flynn y Mike Watts. En los meses previos, la banda ya había adelantado dos sencillos que mostraban el rango del nuevo material. “Sepsis”, la primera canción inédita desde 2022, rindió tributo a la escena underground de Richmond de principios de los noventa, clave en la formación del ADN del grupo. Más tarde llegó “Parasocial Christ”, un ataque de tres minutos que recupera el filo clásico de Lamb Of God con un enfoque frontal y sin concesiones.

Producido y mezclado por su colaborador habitual Josh Wilbur, el álbum fue grabado en distintas localizaciones profundamente ligadas a la identidad del grupo. Las baterías se registraron en Richmond, Virginia; guitarras y bajo en el estudio casero de Morton; y las voces de Randy Blythe en el histórico Total Access Studio de Redondo Beach, California, lugar emblemático donde se gestaron discos fundamentales del punk estadounidense.

La banda ya confirmó una gira norteamericana para la primavera que promete ser una de las más intensas de 2026, acompañados por Kublai Khan TX, Fit For An Autopsy y Sanguisugabogg, con inicio el 17 de marzo.

El lanzamiento de “Sepsis” coincidió además con un año simbólico para Lamb Of God. En 2025 celebraron los 25 años de su discografía, participaron en el histórico concierto “Back To The Beginning” y publicaron una potente versión de “Children Of The Grave” de Black Sabbath, además de presentarse en festivales como Inkcarceration y Louder Than Life y encabezar un show en el nuevo Allianz Amphitheater de Richmond durante su temporada inaugural.

Con “Into Oblivion”, Lamb Of God no solo mira hacia atrás para reencontrarse con su esencia, sino que reafirma su lugar en la vanguardia del metal moderno, combinando memoria, furia y una renovada convicción creativa.

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