El esperado regreso de Neurosis ya es una realidad. La influyente banda estadounidense vuelve con su primer disco en diez años, “An Undying Love For A Burning World”, marcando una nueva etapa en su historia junto al guitarrista y vocalista Aaron Turner, una figura clave dentro del universo del post-metal y alguien estrechamente ligado al legado del grupo.
En una reciente entrevista, el frontman Steve Von Till abordó tanto el proceso creativo del álbum como el complejo camino que llevó a la banda hasta este punto. El músico reconoció que tras la salida silenciosa del cofundador Scott Kelly en 2019 —motivada por acusaciones de abuso doméstico y manipulación emocional que se mantuvieron en privado por respeto a su familia— el futuro de Neurosis quedó completamente en duda.
Según Von Till, el período entre 2019 y 2022 fue una especie de limbo emocional para la banda. Durante esos años evitaron pronunciarse públicamente, cargando con una mezcla de frustración, vergüenza y dolor al ver cómo su nombre quedaba vinculado a una situación devastadora. No fue hasta 2022 que pudieron hablar abiertamente, lo que permitió iniciar un proceso de duelo, asimilar lo ocurrido y replantear su identidad como grupo.
La reconstrucción no fue inmediata. Recién hacia finales de 2023, Von Till, Jason Roeder, Dave Edwardson y Noah Landis comenzaron a reunirse sin un objetivo claro, simplemente para tocar y comprobar si aún existía esa conexión creativa. Lo que encontraron fue alentador: la esencia de Neurosis seguía intacta, pero faltaba un elemento que terminara de dar forma a esta nueva etapa.
Ese punto de inflexión llegó con la incorporación de Aaron Turner. Su presencia aportó la energía y perspectiva necesarias para consolidar la dirección sonora del proyecto. Von Till recuerda un momento decisivo en septiembre de 2025, cuando la banda, reunida en el entorno íntimo donde vive Turner, tomó la decisión definitiva de seguir adelante. A partir de ahí, el proceso se aceleró.
Debido a sus responsabilidades laborales —lejos de la dinámica de una banda a tiempo completo— el grupo optó por dividir el trabajo en bloques. Ensayaron y grabaron el álbum por secciones durante fines de semana consecutivos, desmenuzando cada parte hasta encontrar su forma más esencial antes de registrarla en estudio. Esta metodología permitió completar el disco en etapas, manteniendo un enfoque detallado y meticuloso.
Sobre la llegada de Turner, Von Till explicó que la relación entre ambos proyectos viene de años atrás. ISIS, banda donde Turner alcanzó notoriedad, compartió giras con Neurosis en sus inicios, además de colaborar en arte gráfico y lanzamientos bajo el sello Neurot Recordings. Con el tiempo, Turner también consolidó su propuesta en SUMAC, destacando por su constante búsqueda de nuevas formas dentro de la música pesada.
Aunque su nombre parecía una elección obvia, inicialmente generó dudas dentro del grupo precisamente por esa misma razón. A esto se sumaban interrogantes sobre su disponibilidad, considerando su carga de proyectos personales y familiares. Sin embargo, tras discutirlo internamente, la banda decidió contactarlo directamente. La respuesta fue positiva, aunque cauta, abriendo la puerta a una colaboración que rápidamente demostró ser natural y efectiva.
El primer encuentro creativo tuvo lugar en 2024, con sesiones esporádicas debido a compromisos previos. Para facilitar la integración, Turner aprendió material clásico de la banda, lo que permitió retomar la química musical desde una base sólida. Desde el inicio, su aporte fue significativo: no solo interpretó las composiciones existentes, sino que comenzó a añadir ideas propias, riffs y estructuras completas.
El proceso compositivo del álbum se mantuvo fiel al método colectivo característico de Neurosis. Las canciones se construyeron a partir de ideas iniciales que luego eran desarmadas y reconstruidas en conjunto, en un proceso intenso donde cada integrante aportaba su visión hasta alcanzar un resultado final más sólido que cualquier propuesta individual.
La grabación de “An Undying Love For A Burning World” estuvo a cargo de Scott Evans en Studio Litho, en Seattle, desarrollándose a lo largo de tres fines de semana durante el invierno. La mezcla se completó en apenas tres días en Antisleep Audio, en Oakland, a pocas semanas de la fecha de lanzamiento.
Como parte de este renacer, Neurosis también confirmó su primer concierto en siete años. La presentación tendrá lugar en Montana, en el marco del festival Fire In The Mountains, realizado en territorios de la Nación Blackfeet, por invitación de la organización Firekeeper Alliance, dedicada a la prevención del suicidio juvenil en comunidades indígenas.
Con un pasado marcado por la adversidad y una nueva formación que redefine su identidad, Neurosis inicia un capítulo que no solo mira hacia adelante, sino que también reafirma la vigencia de una de las bandas más influyentes del metal experimental.



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