Los noruegos Dimmu Borgir están listos para regresar con “Grand Serpent Rising”, su nuevo álbum que verá la luz el 22 de mayo a través de Nuclear Blast Records. Y según el guitarrista Silenoz, el objetivo está más que cumplido: una colección de grandes canciones creada sin concesiones.
En una reciente entrevista, el músico dejó claro que, más allá de la recepción del público, la banda confía plenamente en el resultado. La expectativa existe, pero no define el trabajo. Para Silenoz, el disco ya es un éxito en términos creativos, al haber alcanzado la meta de construir un álbum sólido, fiel a su identidad y sin comprometer su visión artística.
El guitarrista también reconoció que este nuevo material —al igual que ocurrió con Eonian (2018)— combina canciones de impacto inmediato con otras que requieren más tiempo para ser asimiladas. Una característica que, según él, suele ser señal de un disco duradero, aunque también admite que en la actualidad cualquier lanzamiento está destinado a dividir opiniones incluso antes de ser escuchado.
En cuanto a la presión, Silenoz lo tiene claro: la única exigencia real proviene de la propia banda. Tras décadas de trayectoria, el grupo sigue impulsándose a sí mismo a alcanzar nuevos estándares, sin depender de expectativas externas. El reconocimiento del público, asegura, es un extra, pero no el motor principal.
Uno de los aspectos más duros del proceso creativo fue, una vez más, el famoso “matar a tus darlings”. Esto implica descartar ideas, riffs o letras que, pese a su calidad, no encajan en el conjunto final. El ego queda de lado en favor del resultado global, un sacrificio necesario para dar forma a un álbum cohesivo. De hecho, la cantidad de material que quedó fuera supera al que finalmente integra el disco.
La grabación se llevó a cabo en Gotemburgo junto al productor Fredrik Nordström, colaborador habitual de la banda en discos clave de su discografía. Según Silenoz, el grupo llegó al estudio con cada detalle trabajado al máximo, con demos completas que definían claramente la dirección de cada tema. Esto permitió centrar el proceso en la ejecución y producción final, más que en cambios estructurales.
El vínculo entre Silenoz y el vocalista Shagrath, vigente desde la fundación de la banda en 1993, sigue siendo el eje central del proyecto. Ambos comparten una visión y determinación que les ha permitido atravesar décadas de cambios en la industria musical, manteniendo intacta la esencia de la banda. La motivación sigue siendo la misma: crear por pasión, no por obligación.
El largo proceso de composición se extendió durante años, con ideas desarrolladas desde 2018 en adelante, incluyendo el periodo de pandemia. Cuando finalmente se reunieron como banda, se encontraron con una cantidad de material suficiente incluso para un álbum doble. Sin embargo, optaron por pulir y condensar esas ideas en un trabajo más enfocado, eliminando todo exceso.
Musicalmente, “Grand Serpent Rising” mantiene la identidad clásica de Dimmu Borgir, pero introduce ajustes importantes. La banda redujo el uso de coros y orquestaciones, utilizándolos solo cuando aportan verdadero peso. El resultado es un sonido más directo, orgánico y cercano a su faceta en vivo, alejándose de ciertas tendencias modernas de producción excesivamente cuantizada.
El álbum también refleja cambios internos, como la salida del guitarrista Galder en 2024. Lejos de debilitar al grupo, esta situación permitió un enfoque más concentrado en el núcleo creativo, recuperando una dinámica más directa entre los miembros principales. Aun así, el resto de la formación —incluyendo a Daray, Victor Brandt, Gerlioz y Damage— juega un rol clave en el resultado final.
En el plano lírico, el disco explora temas de transformación espiritual, evolución personal y trascendencia, inspirándose en conceptos esotéricos como la energía Kundalini y la idea de renacimiento constante. La serpiente, símbolo central del álbum, representa cambio, conocimiento y liberación, reforzando la narrativa conceptual del trabajo.
Como guiño a sus raíces, algunas canciones han sido interpretadas en noruego, aportando una capa adicional de autenticidad en ciertos pasajes temáticos. Además, la banda reconoce que la elección de singles no fue sencilla, dado el alto nivel general del material.
El veredicto interno no deja lugar a dudas. Incluso el propio Nordström aseguró que este es el mejor trabajo que ha realizado con la banda. Y aunque Silenoz admite que puede sonar a cliché, sostiene que no tendría sentido continuar si no sintieran que están entregando su mejor versión.
Formados a comienzos de los años 90, Dimmu Borgir se han consolidado como uno de los nombres más influyentes del black metal sinfónico, expandiendo los límites del género con una propuesta ambiciosa y teatral. Con discos clave y una evolución constante, han construido una identidad única que los mantiene como referentes indiscutidos.
Con “Grand Serpent Rising”, la banda no solo reafirma su legado, sino que vuelve a demostrar que sigue avanzando bajo sus propias reglas, sin mirar atrás y sin concesiones.
"Grand Serpent Rising" track listing:
01. Tridentium
02. Ascent
03. As Seen In The Unseen
04. The Qryptfarer
05. Ulvgjeld & Blodsodel
06. Repository Of Divine Transmutation
07. Slik Minnes En Alkymist
08. Phantom Of The Nemesis
09. The Exonerated
10. Recognizant
11. At The Precipice Of Convergence
12. Shadows Of A Thousand Perceptions
13. Gjǫll



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