El trío neerlandés de black metal DOODSWENS se prepara para lanzar su segundo álbum de estudio, un trabajo homónimo titulado “Doodswens”, que verá la luz el 17 de abril de 2026 a través de Svart Records. Como adelanto de este nuevo capítulo en su carrera, la banda ha presentado el tema “The Black Flame”, una canción que ofrece una nueva muestra del oscuro y ritualista universo sonoro que define al grupo.
Fieles a su estética, DOODSWENS continúa explorando un enfoque profundamente atmosférico y ceremonial dentro del black metal, combinando intensidad emocional con narrativas simbólicas cargadas de oscuridad.
La vocalista y baterista I., líder del proyecto, explicó el concepto detrás de la canción “The Black Flame”, describiéndola como una historia que gira en torno a un ritual oscuro y transformador.
Según relata la artista, la canción narra la experiencia de un hombre que se adentra en lo desconocido, siguiendo a una misteriosa figura asociada con una bruja mítica y sus seguidores. Desde la distancia, el protagonista observa un ritual cargado de simbolismo, donde se llevan a cabo marcas rituales en la piel y sacrificios de sangre.
Lo que comienza como una simple observación termina convirtiéndose en algo mucho más profundo, ya que el personaje termina involucrándose en el ritual sin haberlo planeado.
El núcleo de la historia gira en torno a la idea de despojarse completamente de las máscaras personales y aceptar la propia vulnerabilidad. Solo a través de esa exposición total es posible encender el llamado “fuego interior”, una fuerza simbólica que representa el despertar de una energía oculta dentro de uno mismo.
El nuevo álbum, titulado simplemente “Doodswens”, continúa explorando temáticas intensas y personales. La banda ya había adelantado anteriormente el single “Driven By Death”, una canción que refleja perfectamente el significado del nombre del grupo, que puede traducirse como “deseo de muerte”.
En relación con ese tema, I. compartió una reflexión profundamente personal que sirvió de inspiración para la canción.
La artista recordó un momento en el que regresaba de una aventura improvisada, llena de música, nuevas conexiones y experiencias creativas. Era un viaje sin destino claro, guiado únicamente por la sensación de estar exactamente en el lugar correcto.
Mientras conducía por una carretera aparentemente interminable, con el horizonte cubierto por la niebla, algo llamó su atención en el borde del camino: un árbol solitario que parecía surgir de la nada.
En ese instante fugaz, pensó en la posibilidad de que ese lugar pudiera ser el final de todo. Sin embargo, lo que sintió no fue miedo, sino algo muy distinto.
Lo que apareció fue una sensación de paz e incluso de felicidad. La idea de que, si ese fuera realmente el final, no habría arrepentimientos, porque hasta ese momento había vivido cada experiencia posible, enfrentado cada desafío y siempre había encontrado la manera de levantarse nuevamente para seguir adelante.
Esa reflexión la llevó a comprender algo fundamental sobre sí misma.
“Si tengo un deseo de muerte, entonces está bien si ocurre ahora. Estoy en paz con ello”, recordó haber pensado. Pero ese momento de claridad no fue una rendición ante la oscuridad, sino todo lo contrario.
Fue entonces cuando comprendió que no temía a la vida, sino que, de alguna forma, estaba siendo impulsada por la presencia constante de la muerte.
A pesar de estas reflexiones intensas, la banda insiste en que el álbum no trata sobre rendirse ni sobre glorificar la desesperación.
En realidad, “Doodswens” aborda la confrontación directa con la oscuridad personal. El disco habla de mirar de frente a la muerte y salir fortalecido de ese encuentro.
No porque la oscuridad desaparezca, sino porque uno aprende a convivir con ella sin permitir que lo consuma por completo.
En palabras de la propia banda, el corazón conceptual del álbum no es el deseo de morir, sino la muerte del deseo mismo, una especie de ruptura simbólica con una maldición interior.
El disco también busca romper con los tabúes que rodean a este tipo de emociones, planteando una verdad incómoda pero honesta: la oscuridad existe y forma parte de la experiencia humana.
La banda describe esta idea de forma casi poética: llevar esa oscuridad sobre el pecho no como un símbolo de orgullo, sino como una declaración de honestidad absoluta.
“No es una insignia de orgullo”, sugieren, “es simplemente la verdad: esto es lo que siento, y no voy a ocultarlo.”
DOODSWENS surgió en los Países Bajos como un proyecto profundamente arraigado en la tradición del black metal más introspectivo y atmosférico, pero con una identidad propia marcada por un enfoque ritualista y emocional.
Desde sus primeros lanzamientos, el grupo llamó la atención dentro del underground europeo gracias a su capacidad para combinar ferocidad sonora con una fuerte carga conceptual y artística.
Con una formación compacta de tres integrantes y una propuesta estética muy definida, la banda ha ido construyendo una reputación creciente dentro de la escena del black metal contemporáneo.
Ahora, con el lanzamiento de su segundo álbum “Doodswens”, el trío neerlandés parece decidido a profundizar aún más en su universo musical, ofreciendo un trabajo que explora la fragilidad humana, la oscuridad interior y la búsqueda de fuerza en medio del caos.
Un disco que promete consolidar a DOODSWENS como una de las propuestas más intensas y personales dentro del black metal europeo actual.
Tracklist
1. Driven By Death
2. Verrot
3. The Black Flame
4. These Wounds Never Healed
5. She Carries The Curse
6. Devils Stone
7. Vlaamse Vloek



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