
Once años han pasado desde que Melechesh invocó los espíritus de Mesopotamia con su álbum Enki. Durante este tiempo, la banda ha mantenido una presencia constante en directo, pero sin nuevo material de estudio… hasta ahora. El sitio metal1.info (agradecimientos al sitio por la entrevista) conversó con su líder Ashmedi explica las razones de esa larga espera, el proceso detrás de su nueva música y reflexiona sobre identidad, cultura y evolución.
Formada en Jerusalén en 1993 por el líder y fundador Ashmedi, MELECHESH se erige como una de las fuerzas más distintivas y respetadas internacionalmente del metal extremo. Desde sus inicios, la banda se propuso labrar un camino singular fusionando black y thrash metal con las tonalidades, ritmos y temas mitológicos antiguos de Mesopotamia y el mundo del Cercano Oriente en general. Esta visión dio origen a lo que la banda definió como metal mesopotámico, un sonido arraigado en la profundidad cultural, la atmósfera ritualista y la agresión nítida.
Han pasado once años sin lanzar nuevo material. ¿Cómo se explica un periodo tan largo sin discos?
No fue realmente silencio, porque seguimos activos en directo y en ese tiempo hicimos más de diez giras. Y después de ciclos largos de tour, lo último en lo que piensas es en volver inmediatamente a componer. Necesitas distancia antes de regresar a lo creativo.
Luego hubo una serie de factores que provocaron retrasos: Covid, asuntos personales y problemas durante el proceso de grabación. En 2022 me fui a Grecia para empezar a grabar, pero mirando atrás, no fue la mejor decisión. Se perdió tiempo, recursos, y tuvimos que reajustar todo.
En algún momento decidimos lanzar primero una EP, porque la gente tenía hambre de nueva música, y nosotros también queríamos llevar material fresco al escenario. Pero ya habíamos compuesto mucho más. Así que Sentinels Of Shamash no es el final de algo, sino el inicio de una nueva etapa.
Cuando comenzaron a trabajar en “Sentinels Of Shamash”, ¿cómo se sintió volver después de tanto tiempo?
Estas canciones originalmente formaban parte de material pensado para un álbum completo, así que en cierto modo ya estábamos dentro de ese mundo creativo. Trabajar en ellas fue un placer.
Pero también hay una sensación de responsabilidad. Debes elevar tu propio estándar. Somos portadores de un estilo que ayudamos a crear desde una perspectiva de Oriente Medio, así que todo lo que publiquemos debe ser creíble, inspirado y de alto nivel. Cualquier cosa por debajo de eso es inaceptable.
Elegimos tres canciones con identidades claras, diferentes entre sí, pero coherentes dentro de nuestro sonido. Representan bien lo que somos ahora.
Sinceramente, fue increíble volver al estudio. Compensó muchas de las dificultades previas. Hubo alivio, pero también renovación. En muchos sentidos, se sintió como el comienzo de una nueva era.
Mirando atrás a “Enki”, ¿qué diferencias ves con la nueva EP en términos de composición y producción?
No suelo mirar atrás demasiado. Hacemos un disco y seguimos adelante. Siempre ha sido así.
En cuanto a composición, la esencia no cambia. Viene de la misma fuente: riffs, ideas, letras, visiones… lo que aparezca primero. Es un proceso entre caos y orden. Lo que sí cambia es el estado mental y las condiciones en las que se crea la música.
Para esta EP, el proceso fue muy orgánico y creativo. La batería se grabó en Alemania, voces y bajo en New Jersey, algunas voces adicionales en Los Ángeles y solos de guitarra en el Holy Land. Aunque fue un proceso distribuido, todo se hizo en estudios de gran nivel y con una atmósfera muy inspiradora.
La producción de Enki sigue gustándome, especialmente la mezcla, pero el entorno creativo esta vez fue más fuerte. Si hay diferencias, están más en el flujo creativo que en la escritura en sí.
Al escuchar los nuevos temas, da la impresión de que son más técnicos y quizá más cercanos al thrash. ¿Lo ves así?
Entiendo esa percepción. Lo “técnico” refleja mi estado mental al componer. La música suele ser un reflejo de tu momento.
El thrash siempre ha estado en nuestro ADN, así que no es algo nuevo. Pero sí puede haber más agresividad o urgencia. Había un trasfondo emocional de ira, tensión y catarsis.
Al mismo tiempo, no es algo lineal. Por ejemplo, en “In Shadows, In Light” hay una sección casi psicodélica en el medio. Hay muchas corrientes dentro de la música.
Lo que puede hacer que esta EP suene más intensa es esa combinación de crudeza con una producción muy cuidada. Necesitaba cierta aspereza, y creo que eso se refleja de forma natural.
La EP gira en torno a los guardianes del dios solar. ¿Por qué elegiste a esa deidad y qué significa para ti?
No fue una elección al azar. Siempre me sentí atraído por Shamash, tanto desde lo mitológico como desde lo simbólico.
La humanidad depende del sol: es vida, energía, iluminación. Incluso a nivel lingüístico, me fascina que Shemsha, Shemesh y Shams signifiquen “sol” en arameo, hebreo y árabe. Hay algo profundo en esa continuidad.
Pero más allá de eso, Shamash está asociado a la justicia y el juicio, y eso es muy relevante hoy. Vivimos en una era donde la verdad puede distorsionarse y la razón oscurecerse. En ese contexto, los guardianes de Shamash representan el equilibrio.
Es un concepto antiguo, pero también muy actual.
MELECHESH suena en 2026 fiel a sí mismo. ¿Qué tan importante es mantenerse auténtico en una escena tan cambiante?
Todo depende de tus prioridades. Si ves una banda como un producto, es una cosa. Si la ves como una expresión artística o espiritual, es otra muy distinta.
Una vez me dijeron: “No hace falta esforzarse tanto, la gente ya no escucha álbumes completos”. Esa mentalidad me impactó. En el momento en que piensas así, estás rebajando tanto la música como al oyente.
Yo no subestimo a quien escucha. Nuestro público es curioso, inteligente, abierto. Lo respeto y quiero ofrecer lo mejor posible.
No me veo solo como alguien que se representa a sí mismo. Me veo como parte de algo mayor, una especie de comunidad global.
Ser fiel a uno mismo no es una estrategia, es una necesidad.
¿Por qué decidieron lanzar “Sentinels Of Shamash” solo en formato digital?
No creo que el formato físico vaya a desaparecer, especialmente en el metal. Es más que música, es cultura. Siempre habrá coleccionistas.
En este caso, el lanzamiento digital fue una forma de entregar música ahora y preparar el terreno para el próximo álbum.
Pero no se quedará solo en digital. Habrá ediciones físicas limitadas, sobre todo en giras, y el próximo disco completo sí tendrá formato físico.
¿Te preocupa la digitalización de la música?
No se trata de temer al cambio. Hay que adaptarse.
Cada nueva tecnología trae incertidumbre, pero con el tiempo se estabiliza. Siempre ha sido así.
No estoy en contra del progreso, pero sí de reemplazar el arte real por algo artificial. Aun así, eso suele quedar en evidencia con el tiempo.
Lo auténtico siempre prevalece.
¿Cuándo llegará el próximo álbum completo?
Creo que en 2137 entraremos al estudio (risas).
Hablando en serio, no habrá otra pausa tan larga. Ya tenemos material, aunque todavía necesita desarrollo.
La idea es grabar en aproximadamente un año o año y medio. La EP es solo el comienzo de esta nueva etapa.
¿Hay planes de gira?
Sí, totalmente. Siempre hemos sido activos en directo, y eso no cambiará.
Estamos trabajando con nuevas agencias, especialmente en Europa, y ya hay festivales confirmándose para 2026 y 2027.
Una gira completa probablemente llegue el próximo año, pero tocar en vivo es parte esencial de lo que somos.
Sentinels Of Shamash EP tracklisting:
1“The Seventh Verdict”
2“In Shadows, In Light”
3“Raptors Of Anzu”


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