El eterno debate sobre el sonido de “…And Justice For All” volvió a encenderse, y esta vez fue el propio Jason Newsted quien dejó clara su postura. Durante una aparición en el programa “Trunk Nation With Eddie Trunk” de SiriusXM el pasado 12 de mayo, el exbajista de Metallica habló acerca de la posibilidad de que el clásico álbum de 1988 reciba una eventual remezcla para una futura edición aniversario en 2028.
A pesar de ser considerado uno de los discos más importantes en la historia del thrash metal, “…And Justice For All” ha sido criticado durante décadas por el prácticamente inexistente sonido del bajo dentro de la mezcla final. Desde su lanzamiento, innumerables fanáticos han apuntado a Lars Ulrich como principal responsable de aquella decisión sonora debido a la enorme presencia de la batería y al enfoque extremadamente seco y agresivo que terminó definiendo el álbum.
Sin embargo, lejos de apoyar una hipotética corrección moderna del disco, Newsted fue tajante: no quiere que el álbum sea alterado.
Según explicó el músico, no cree que tenga sentido regresar décadas después para modificar obras históricas. Aunque reconoce que muchos fanáticos han realizado mezclas alternativas donde el bajo se escucha con mayor claridad, aseguró que jamás ha sentido interés por ese tipo de revisiones.
Jason comentó que el tema continúa apareciendo constantemente en entrevistas incluso más de treinta años después del lanzamiento del álbum, aunque admite que precisamente lo extraño y polémico de aquella mezcla es lo que mantiene viva la conversación hasta hoy.
El exbajista recordó además una anécdota particularmente reveladora relacionada con Metallica y el tratamiento del bajo desde los primeros años de la agrupación. Según relató, posee una copia en cassette del demo original “No Life ’Til Leather” donde aparece escrita a mano una instrucción de Lars Ulrich que decía literalmente: “Bajar el bajo en el estéreo”.
Para Newsted, eso demuestra que la visión sonora de Lars ya estaba definida desde 1982, incluso antes del debut oficial de la banda. El músico explicó que esa filosofía terminó moldeando gran parte de la identidad de METALLICA durante sus años más influyentes.
Durante la entrevista, Jason describió los tres primeros discos de la banda como una especie de “trilogía divina” que ayudó a establecer el ADN del thrash metal moderno. Aunque reconoció que muchas otras agrupaciones alcanzaron éxito posteriormente, considera que muy pocas lograron el mismo nivel de innovación e impacto cultural.
El bajista también ofreció una curiosa reflexión sobre la estructura interna de METALLICA, describiendo a Lars Ulrich y James Hetfield como el verdadero núcleo original del grupo. Según explicó, el resto de integrantes que pasaron por la banda —incluyendo a Cliff Burton, Kirk Hammett y él mismo— fueron añadidos alrededor de ese “dúo de garage” formado por Hetfield y Ulrich.
Incluso llegó a bromear afirmando que “…And Justice For All” podría considerarse “el álbum de dúo garage más vendido de todos los tiempos”.
En otro momento de la conversación, Newsted habló sobre el enfoque progresivo y técnico del disco, señalando que para él aquel estilo no resultaba extraño debido a su experiencia previa en Flotsam And Jetsam. El músico comentó que la complejidad, velocidad y estructura intrincada del álbum se acercaban mucho más a lo que hacía FLOTSAM AND JETSAM que al sonido clásico que METALLICA había desarrollado previamente.
Las declaraciones de Jason vuelven a abrir un debate histórico que ha perseguido a la banda desde finales de los años ochenta. En distintas ocasiones, los miembros de METALLICA han defendido la mezcla original del disco, argumentando que el sonido final fue consecuencia del agotamiento extremo que sufrían durante las sesiones.
Hace algunos años, James Hetfield explicó que la intención nunca fue sabotear el trabajo de Newsted. Según contó, la banda atravesaba un período físicamente devastador debido a las giras constantes, los conciertos sin protección auditiva y la falta de descanso.
Hetfield afirmó que durante la mezcla sus oídos estaban completamente destruidos, lo que provocó que aumentaran cada vez más las frecuencias agudas hasta prácticamente eliminar las frecuencias graves del resultado final.
El vocalista también rechazó públicamente la idea de remezclar el disco décadas después, comparando la situación con intentar modificar una obra artística clásica solamente porque algunos detalles no agradan a todo el mundo.
“¿Por qué cambiar la historia?”, comentó en aquella ocasión, defendiendo el carácter único del álbum tal como fue concebido originalmente.
Por su parte, el ingeniero Steve Thompson, quien trabajó en la mezcla del disco, también ha hablado varias veces sobre la polémica. En entrevistas anteriores aseguró que durante años recibió críticas injustas por la ausencia de bajo, insistiendo en que muchas de las decisiones provinieron directamente de Lars Ulrich y la banda.
Thompson incluso recordó una situación ocurrida durante la ceremonia del Rock And Roll Hall Of Fame en 2009, donde Lars le preguntó qué había pasado con el bajo en “…And Justice For All”, comentario que el productor confesó haber encontrado casi ofensivo considerando toda la controversia acumulada durante décadas.
Mientras tanto, Kirk Hammett ofreció en el pasado una explicación más técnica sobre el problema, señalando que las frecuencias del bajo de Jason chocaban constantemente con el sonido de guitarra rítmica que James Hetfield buscaba para el álbum. Según el guitarrista, la banda perseguía un sonido extremadamente seco, compacto y agresivo, algo que terminó sacrificando gran parte de la presencia del bajo dentro de la mezcla.
Hammett admitió además que el disco funcionó en cierto modo como un experimento sonoro. Aunque reconoce que no todo salió perfectamente, considera que precisamente ese carácter extraño y abrasivo terminó convirtiéndolo en un álbum único dentro de la historia del metal.
Lars Ulrich también ha reconocido que las críticas fueron brutales cuando el álbum salió al mercado en 1988. El baterista recordó que muchos fanáticos aseguraban que el disco sonaba como si hubiese sido grabado en un garage, cuestionando constantemente la ausencia del bajo.
Aun así, Ulrich sostiene que la banda simplemente hizo lo mejor que pudo en aquel momento y que, finalmente, el álbum terminó convirtiéndose en una pieza fundamental dentro de la historia del metal extremo.
Publicado en 1988, “…And Justice For All” fue el primer álbum de estudio grabado por METALLICA tras la muerte de Cliff Burton y marcó el debut oficial de Jason Newsted dentro de la banda. El disco mostró una faceta mucho más técnica, progresiva y compleja del grupo, incluyendo clásicos como “One”, “Blackened” y “Harvester Of Sorrow”. Con el paso de los años, el álbum terminó consolidándose como una de las obras más influyentes del thrash metal pese a la eterna controversia en torno a su producción sonora.


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