GENE HOGLAN ASEGURA QUE EL GRUNGE HEREDÓ GRAN PARTE DE SU FUERZA DEL THRASH METAL.



El legendario baterista Gene Hoglan volvió a defender la importancia histórica del thrash metal y su impacto sobre generaciones posteriores de músicos, asegurando que incluso el movimiento grunge de los años noventa tomó una enorme influencia de la agresividad y la actitud desarrolladas por la escena thrash durante los años ochenta.

En una reciente conversación con Remzi “Jam Man” Yates para el programa Rocking With Jam Man, el músico de Dark Angel reflexionó sobre los primeros días del thrash y admitió que en aquella época jamás imaginaron que estaban participando en un movimiento que terminaría transformando para siempre el metal extremo y gran parte de la música pesada posterior.

Según explicó Hoglan, durante los comienzos de la escena thrash ellos se sentían prácticamente nadando contra la corriente. Mientras el hard rock radial y el llamado hair metal dominaban completamente la industria musical, las bandas más agresivas eran vistas como algo extraño y poco aceptado por el público masivo.

El baterista recordó que el glam y el hard rock comercial de aquellos años parecían haberse convertido en algo artificial y repetitivo. Para él, gran parte de esa escena transmitía una imagen prefabricada, llena de maquillaje, peinados exagerados y letras centradas siempre en los mismos temas: fiestas, autos y chicas. Frente a eso, el thrash aparecía como una respuesta completamente opuesta.

“El thrash era real”, señaló Hoglan, remarcando que las bandas del movimiento simplemente subían al escenario usando la misma ropa que llevaban en la vida diaria, sin construir personajes artificiales ni depender de una imagen excesivamente producida. También destacó que la agresividad de aquella música funcionaba como una reacción directa contra lo que predominaba públicamente en ese momento.

El músico explicó además que jamás pensaron que aquella escena tendría una vida tan larga o una repercusión tan gigantesca décadas después. En aquellos años, todo giraba simplemente alrededor de tocar la música que amaban y ayudar a construir una comunidad underground alrededor de ese sonido extremo.

Hoglan cree que muchos fanáticos también empezaban a cansarse de escuchar bandas que sonaban iguales entre sí y repetían constantemente la misma fórmula comercial. Desde su perspectiva, el thrash apareció precisamente para romper con ese molde establecido y abrir una puerta hacia algo mucho más agresivo y auténtico.

El baterista reconoció que hoy todavía le resulta impactante poder hablar de aquellos días más de cuarenta años después y ver cómo esa escena terminó formando parte fundamental de la historia del metal.

Durante la entrevista, Hoglan también abordó uno de los debates más repetidos dentro del rock pesado: la supuesta “muerte del metal” provocada por el auge del grunge en los años noventa. Para él, esa teoría jamás tuvo sentido.

El músico sostuvo que el metal simplemente regresó temporalmente a un estado más underground, algo que ya formaba parte de su esencia desde el principio. Además, destacó que las bandas influenciadas por el thrash fueron precisamente las que mejor lograron mantenerse firmes durante aquella etapa de transición musical.

El grunge estuvo muy influenciado por el thrash metal”, afirmó directamente. Según Hoglan, basta escuchar muchas de aquellas bandas para detectar claramente elementos heredados del thrash en riffs, estructuras y agresividad sonora.

Incluso aseguró que varios músicos pertenecientes a importantes grupos grunge le confesaron personalmente cuánto admiraban la escena thrash durante sus años de formación. Para Hoglan, el impacto del género fue muchísimo más amplio de lo que muchos reconocen actualmente.

El baterista considera que prácticamente toda la música extrema moderna nació a partir de la explosión del thrash durante los años ochenta. Desde el death metal hasta el grindcore, pasando por múltiples ramas extremas posteriores, todas tendrían sus raíces conectadas con aquella generación de bandas que endureció el metal hasta límites nunca antes explorados.

Según explicó, cuando un movimiento desarrolla raíces tan fuertes, inevitablemente termina dando origen a nuevas ramas musicales durante décadas.

Más allá de sus opiniones sobre la evolución del metal, Gene Hoglan continúa siendo considerado uno de los bateristas más respetados e influyentes de la música pesada. Su estilo altamente técnico, caracterizado por patrones complejos, precisión extrema y velocísimos dobles bombos, le valió apodos históricos como “The Atomic Clock” y “Human Drum Machine”.

A lo largo de su carrera trabajó junto a nombres fundamentales del metal extremo como Death, Testament, Fear Factory, Strapping Young Lad, Dethklok y Devin Townsend, construyendo una trayectoria gigantesca dentro del metal extremo moderno.

Hoglan recibió su primera batería a los 13 años y desarrolló toda su técnica de manera autodidacta, practicando inicialmente sobre discos de Kiss y Rush. En 1984 comenzó oficialmente su carrera trabajando como técnico de luces para Slayer, banda con la que incluso tocaba durante las pruebas de sonido.

Ese mismo año terminaría incorporándose oficialmente a Dark Angel, convirtiéndose rápidamente en una pieza clave del grupo y participando además en la composición de gran parte de las letras de sus siguientes discos.

Más adelante alcanzó reconocimiento mundial gracias a su trabajo junto a Death durante la etapa más progresiva liderada por Chuck Schuldiner, antes de continuar expandiendo su legado a través de múltiples proyectos esenciales dentro del metal extremo contemporáneo.

Durante los últimos quince años, además, Hoglan ha permanecido ligado a Metalocalypse como integrante de Dethklok, la banda ficticia nacida de la popular serie animada creada por Brendon Small.

En 2010 también se unió oficialmente a Fear Factory, participando en el álbum “Mechanize”, otro capítulo importante dentro de una carrera que continúa dejando huella en varias generaciones de músicos extremos alrededor del mundo.


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