La imparable maquinaria del death metal moderno vuelve a golpear con fuerza. Frozen Soul ha lanzado el videoclip oficial de “Invoke War”, un tema que cuenta con la participación especial de Robb Flynn, líder de Machine Head. La canción se presenta como uno de los adelantos más intensos de su próximo álbum, “No Place Of Warmth”, que verá la luz el 8 de mayo a través de Century Media.
Lejos de centrarse en conflictos externos, “Invoke War” se adentra en un terreno mucho más íntimo. Según explica el vocalista Chad Green, el tema aborda la lucha interna que todos enfrentamos al lidiar con la pérdida, el duelo, la culpa y la depresión. La canción no solo refleja ese combate emocional, sino que también propone una salida: levantarse y seguir adelante. En palabras del propio Green, el objetivo es que el tema funcione como un himno personal, una banda sonora para los momentos difíciles y una herramienta más para afrontar las batallas cotidianas. La aportación de Flynn añade una capa extra de intensidad y profundidad emocional, reforzando el mensaje central. Además, el track actúa como continuación conceptual de “Arsenal Of War”, donde la banda exploraba la idea de mantener vivos los recuerdos de los seres queridos.
El videoclip, dirigido por Brendan McGowan y producido por Vile Luxe Studios, apuesta por una estética cruda y simbólica. En lugar de representar una guerra convencional, la banda opta por mostrar la batalla interna que cada persona libra en soledad. Para reforzar esta idea, los integrantes utilizan objetos personales durante el video, recordando momentos felices y dejando claro que, aunque la lucha nunca desaparece del todo, sí es posible avanzar. En una de las escenas más significativas, Green desentierra una daga cubierta de sangre —un elemento ya visto en el video de “No Place Of Warmth”— que lleva grabado el nombre de su fallecido hermano, convirtiendo el momento en un acto profundamente personal y emocional.
El nuevo álbum “No Place Of Warmth” es descrito como una obra monumental que equilibra ferocidad extrema con matices melódicos, donde guitarras envolventes iluminan un paisaje sonoro dominado por riffs implacables. A lo largo de este tercer disco, la banda explora territorios oscuros vinculados a la lucha diaria, funcionando casi como una carta abierta a sus seguidores: una confrontación directa con las realidades más frías de la vida, pero también un llamado a resistir y seguir adelante.
El tema que da nombre al álbum cuenta con la participación de Gerard Way, de My Chemical Romance, y gira en torno a una idea central: la vida en su punto más hostil y la decisión de dejarse consumir o encontrar calor en medio del vacío. Green lo resume como una reflexión sobre la inevitabilidad de la muerte y la necesidad de aprovechar el tiempo, avanzando pese a todo.
El concepto visual del álbum fue desarrollado nuevamente junto al director Brendan McGowan, incorporando al actor London Smith —quien ya había participado en trabajos anteriores de la banda— para interpretar a la Muerte. La narrativa sigue a un personaje que intenta proteger una daga con cuentas de rosario, simbolizando la resistencia frente a lo inevitable y la decisión de vivir plenamente aferrándose a los recuerdos.
La conexión con Gerard Way no es casual. Green revela que la relación surgió años atrás y que, al conocer su afinidad por el metal, decidió invitarlo a participar. El resultado fue una colaboración que, según el vocalista, aporta una dimensión artística única al disco.
En apenas cinco años, Frozen Soul ha logrado posicionarse como uno de los nombres más sólidos del metal extremo contemporáneo. Su propuesta, directa y sin concesiones, ha captado la atención de fans alrededor del mundo. En el centro de todo está la voz de Chad Green, un rugido áspero que actúa como guía en relatos de enfrentamientos constantes y superación.
Musicalmente, “No Place Of Warmth” se mantiene fiel al death metal más clásico, incorporando la agresividad del hardcore punk y una identidad marcada por el sonido texano. Las influencias van desde Obituary, Cannibal Corpse y Mortician, hasta el legado de sellos como Earache con bandas como Carcass y Bolt Thrower.
El álbum presenta a la banda en su estado más puro: once canciones directas, brutales y precisas, donde prima la contundencia sin sacrificar memorabilidad. El enfoque fue claro desde el inicio: dejar de sobreanalizar y apostar por la intuición. Durante las sesiones de grabación en Midland, Michigan, junto al productor Josh Schroeder, la banda adoptó un método más espontáneo, escribiendo material prácticamente en tiempo real y dando forma a las canciones sobre la marcha.
El resultado es un trabajo que combina crudeza y gancho, consolidándose como uno de los lanzamientos más ambiciosos de su carrera. Con colaboraciones de peso como Gerard Way, Robb Flynn y Devin Swank de Sanguisugabogg, el disco amplía su alcance sin perder identidad.
En los últimos años, Frozen Soul ha compartido escenario con nombres de alto calibre como Dying Fetus, Amon Amarth, Killswitch Engage y Napalm Death, consolidando su presencia en la escena global. Desde su EP debut “Encased In Ice” (2019) hasta sus discos “Crypt Of Ice” (2021) y “Glacial Domination” (2023), la banda ha construido un camino sólido que ahora alcanza un nuevo punto de ebullición.
Con “No Place Of Warmth”, Frozen Soul no solo reafirma su lugar en la nueva generación del metal, sino que también demuestra que su propuesta sigue evolucionando sin perder su esencia: fría, brutal y absolutamente implacable.
FROZEN SOUL es:
Chad Green - vocals
Michael Munday - guitars
Chris Bonner - guitars
Samantha Mobley - bass
Matt Dennar – drums
"No Place Of Warmth" track listing:
01. No Place Of Warmth (feat. Gerard Way)
02. Invoke War (feat. MACHINE HEAD)
03. Absolute Zero
04. Dreadnought (feat. SANGUISUGABOGG)
05. Chaos Will Reign
06. Eyes Of Despair
07. Ethereal Dreams
08. Skinned By The Wind
09. Deathweaver
10. Frost Forged
11. Killin' Time (Until It's Time To Kill)



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