El mundo del heavy metal y el punk recibe un golpe devastador: Ross “The Boss” Friedman, miembro fundador de MANOWAR y de los pioneros del punk THE DICTATORS, ha sido diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad también conocida como mal de Lou Gehrig.
La noticia fue confirmada a través de un comunicado oficial emitido por su equipo de prensa. En él se detalla que el músico, cuya influencia ha marcado generaciones tanto en el metal como en el punk rock, recibió el diagnóstico tras varios meses de síntomas que inicialmente parecían no tener relación entre sí. Entre ellos, debilidad progresiva en manos y piernas.
En un principio, los médicos consideraron que una serie de pequeños accidentes cerebrovasculares podrían estar detrás de los problemas físicos. Sin embargo, pese a cambios en la alimentación, rutinas de ejercicio y sesiones adicionales de fisioterapia, la condición no mostró mejoría ni se logró frenar el deterioro de la fuerza muscular. Finalmente, los estudios confirmaron la presencia de ELA.
Friedman, de 72 años, compartió también un mensaje personal tras conocerse la noticia: “Es difícil saber qué viene ahora, y me destroza no poder tocar la guitarra, pero la avalancha de cariño ha sido increíblemente fuerte. Estoy absolutamente abrumado por el amor y el apoyo de mi familia, amigos y fans. Los quiero a todos.”
La Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal. Con el tiempo, provoca debilidad muscular severa, parálisis y la pérdida del control voluntario de los músculos.
El legado de Ross “The Boss” en el heavy metal es monumental. Durante su etapa en MANOWAR grabó seis discos antes de abandonar la banda tras Kings Of Metal (1988). Su contribución fue clave en álbumes fundamentales del género como Battle Hymns (1982), Into Glory Ride (1983) y Hail To England (1984), trabajos que ayudaron a consolidar la identidad épica y combativa que definiría a la banda.
Pero su impacto no se limita al metal. Mucho antes de levantar espadas y cantar himnos guerreros, Friedman ya había dejado huella en la historia del punk con THE DICTATORS. Con discos esenciales como Go Girl Crazy! (1975), Manifest Destiny (1977) y Bloodbrothers (1978), ayudó a sentar las bases del movimiento. Para dimensionar su relevancia histórica, Go Girl Crazy! vio la luz un año antes del debut de RAMONES y dos años antes de los primeros lanzamientos de THE CLASH y SEX PISTOLS.
A finales de los años 80, Ross volvió a encontrarse con antiguos compañeros de THE DICTATORS en MANITOBA’S WILD KINGDOM, proyecto que sirvió como puente natural entre su pasión por el punk y el metal. Esa fusión quedó plasmada en el debut de 1990, …And You?, un álbum que reflejaba esa dualidad sonora.
Durante el resto de esa década, el guitarrista también colaboró con bandas como THE HELLACOPTERS y THE SPINATRAS. Más adelante, THE DICTATORS se reunieron oficialmente, lo que dio lugar a nuevos lanzamientos desde finales de los 90 hasta los primeros años del siglo XXI.
En paralelo, Ross formó BRAIN SURGEONS junto al ex baterista de BLUE ÖYSTER CULT, Albert Bouchard, ampliando aún más su espectro creativo. Ya con el foco nuevamente puesto en el metal, lanzó otros proyectos como DEATH DEALER y su propia banda, ROSS THE BOSS, reafirmando su compromiso con el sonido pesado que ayudó a forjar décadas atrás.
Hoy, mientras la comunidad del metal y el punk se une para enviarle fuerza, queda claro que el impacto de Ross “The Boss” Friedman trasciende cualquier diagnóstico. Su nombre está grabado en la historia del rock pesado, y su influencia sigue resonando en cada riff que se inspira en su legado.


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