BURTON C. BELL EXPLICA POR QUÉ NO FIRMARÁ COPIAS DE SU ÚLTIMO ÁLBUM CON FEAR FACTORY, “AGGRESSION CONTINUUM”.


El capítulo más reciente del podcast Scandalous volvió a poner sobre la mesa una herida que, aunque cerrada oficialmente, todavía deja cicatrices en la historia de Fear Factory. Su exvocalista, Burton C. Bell, habló sin rodeos sobre “Aggression Continuum”, el disco lanzado en junio de 2021 a través de Nuclear Blast, y dejó clara su postura: no piensa firmar copias de ese trabajo.

Aunque el álbum vio la luz en 2021, su gestación se remonta a 2017. Fue entonces cuando Bell, junto al guitarrista y miembro fundador Dino Cazares y el baterista Mike Heller, dio por terminado el material. Sin embargo, en aquel momento el disco llevaba otro nombre: “Monolith”.

“Para mí ese era el último disco”, explicó Bell. “Se llamaba ‘Monolith’. Lo veía como una lápida. Y ‘Monolith’ era el epitafio”. Con esa imagen funeraria, el cantante deja claro que, en su visión, el ciclo estaba cerrado mucho antes de que el público escuchara “Aggression Continuum”.

Consultado sobre si sintió resentimiento al ver el álbum publicado cuando él ya llevaba casi un año fuera de la banda, Bell negó cualquier rencor directo, pero sí expresó decepción. “No tuve malos sentimientos, pero me decepcionó que cambiaran todo. Mantuvieron mis voces. El disco estaba terminado en 2017: mezclado, masterizado, con portada y título definidos. Después de tres años, yo me fui y pasaron cosas. Entonces modificaron todo. Ese es el único disco que no voy a firmar”.

En abril de 2022, durante su paso por el podcast “The Ex-Man”, Bell ya había reflexionado sobre el tema. Reconoció que, cuando finalmente salió el álbum, casi lo había olvidado. “Fue como: ‘Ah, sí, recuerdo esa canción’. Hay buenos temas ahí. ‘Collapse’ es fuerte. Y la canción que originalmente se llamaba ‘Monolith’ también lo es”, comentó, subrayando nuevamente el título que, según él, representaba la verdadera identidad del proyecto antes de ser rebautizado por Cazares.

Cuando el conductor Doc Coyle elogió la mezcla del disco, Bell dudó antes de asentir. “Supongo”, respondió. Luego aclaró que, al finalizar el trabajo en 2017, todo estaba acordado. “El disco estaba listo y aprobado. Después se hicieron cambios sin mi participación”.

Más allá del álbum, el cantante reconoció que su salida de Fear Factory fue una de las decisiones más difíciles de su carrera. “No fue nada sencillo. Pero lo que viví durante los diez años anteriores —demandas, tensiones, conflictos— me agotó. Eso fue lo que me mató por dentro”. Para Bell, el distanciamiento fue una necesidad personal. “Pueden quitarme dinero, regalías, incluso la marca. Pero eso no me define. Sigo siendo Burton C. Bell. Y lo que soy, no me lo pueden arrebatar”.

El músico sostiene que las dificultades son parte del ADN del oficio artístico. Malos contratos, manejos dudosos y decisiones autodestructivas forman parte del paisaje habitual. “Yo quería ser artista desde antes de entrar a Fear Factory. En la secundaria ya lo tenía claro. Y ser artista implica sufrimiento. Siempre habrá quien quiera explotar lo que creas y pagarte una miseria. Pero el resentimiento no es mi estilo”.

Lejos de quedarse anclado en el conflicto, Bell destaca que los momentos positivos superan con creces los negativos. “Si te enfocas solo en lo malo, eso te aplasta. Pero no es nada comparado con lo que logramos como banda, lo que aportamos al mundo del metal. De eso estoy orgulloso”. Para él, vivir en el pasado no aporta nada: “Nadie quiere escuchar a alguien amargado. Hay que superarlo y demostrar lo que puedes hacer a partir de ahora”.

La ruptura se oficializó en septiembre de 2020, cuando Bell anunció que no podía seguir alineado con alguien en quien no confiaba ni respetaba. Su salida se produjo poco después de que Cazares lanzara una campaña en GoFundMe para cubrir costos asociados al lanzamiento del disco.

En entrevistas posteriores, Bell confesó que la separación era algo que venía madurando desde hacía tiempo. Las disputas legales por el nombre de la banda, los egos y la codicia —no solo de integrantes, sino también de abogados— erosionaron su pasión. “Treinta años me parecieron un buen recorrido. Esos discos siempre estarán ahí. Siempre seré parte de eso. Pero era momento de avanzar”.

Por su parte, Cazares declaró en su momento que la puerta no permanecería abierta para siempre. Reveló además que Bell perdió los derechos legales sobre el nombre tras una extensa batalla judicial con el exbaterista Raymond Herrera y el exbajista Christian Olde Wolbers. Según el guitarrista, tras casi cuatro años de litigios, logró asegurar la titularidad completa del nombre para continuar con la banda.

En 2022, durante una charla en “The Garza Podcast” con Chris Garza, Cazares admitió no tener una respuesta definitiva sobre la partida de Bell. Sugirió que el desgaste económico y emocional de las demandas pudo haber influido y señaló que, desde su perspectiva, nadie obligó al cantante a marcharse.

Mientras tanto, Fear Factory ya completó la grabación de un nuevo álbum de estudio, previsto para este año a través de Nuclear Blast. Será el primero con el vocalista Milo Silvestro y el baterista Pete Webber, quienes han estado de gira con la banda durante casi tres años. La formación actual se completa con Cazares y el bajista Tony Campos.

Silvestro fue presentado oficialmente en febrero de 2023, y la nueva etapa tuvo su bautismo en vivo el 5 de mayo de 2023 en el legendario Whisky a Go Go, en California.

En paralelo, Bell ha seguido construyendo su camino en solitario. En mayo de 2025 lanzó el lyric video de “Savages”, precedido por los sencillos “Anti-Droid” y “Technical Exorcism” en 2024, además de una versión de “Du Hast” de Rammstein en 2023. En junio de 2025 emprendió una gira por Australia, y su primer concierto con banda propia tuvo lugar el 13 de junio de 2024 en 1720, Los Ángeles.

A lo largo de su carrera, Bell ha colaborado con figuras como Geezer Butler, Deen Castronovo, Al Jourgensen y ha participado como invitado en proyectos como Soulfly, entre muchos otros. También lidera ASCENSION OF THE WATCHERS y CITY OF FIRE, además de haber sido cofundador de Fear Factory y la única presencia constante en todos los lanzamientos del grupo desde 1992 hasta 2024.

La huella de Fear Factory en el metal extremo es innegable. Discos como “Demanufacture” (1995) y “Obsolete” (1998) redefinieron el género, mientras que himnos como “Replica”, “Linchpin” o “Edgecrusher” consolidaron una identidad marcada por la dualidad vocal de Bell —entre el grito y la melodía— y una fuerte impronta de ciencia ficción inspirada en Orwell, Bradbury y Blade Runner.

Hoy, mientras la banda avanza con una nueva encarnación y Bell explora su libertad creativa, “Aggression Continuum” queda como un capítulo complejo, marcado por cambios de nombre, decisiones unilaterales y una firma que, según su creador vocal, jamás aparecerá en la portada.

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