Después del fuerte impacto provocado por “Checkmate”, sencillo que rápidamente se transformó en una de las canciones más comentadas dentro del metal moderno este año, Blue Medusa vuelve a la carga con “Flying Monkey”, el nuevo adelanto del proyecto liderado por Alissa White-Gluz.
La canción marca el segundo sencillo oficial de BLUE MEDUSA y continúa expandiendo la identidad sonora y visual de una propuesta que mezcla agresividad, teatralidad psicológica y una estética profundamente conceptual.
Descrita como una composición explosiva, oscura y emocionalmente intensa, “Flying Monkey” busca consolidar todavía más a BLUE MEDUSA como una de las nuevas propuestas más ambiciosas dentro del metal contemporáneo.
La nueva canción fue concebida como una obra cargada de simbolismos y múltiples significados ocultos. Según explicó Alissa White-Gluz, cada detalle creativo relacionado con el sencillo —desde el vestuario hasta los colores utilizados en el videoclip e incluso pequeños elementos visuales presentes en escena— fue diseñado específicamente para reforzar los conceptos psicológicos y emocionales presentes en la letra.
La vocalista también participó nuevamente en la dirección del videoclip junto a Vicente Cordero, manteniendo el enfoque cinematográfico y cuidadosamente elaborado que ya había llamado la atención con “Checkmate”.
Además, White-Gluz se encargó personalmente de pintar digitalmente el arte oficial del sencillo, reforzando el carácter artístico integral del proyecto.
En el plano musical, “Flying Monkey” también refleja la dinámica creativa entre las integrantes de BLUE MEDUSA y el contraste entre sus distintas influencias compositivas.
La instrumentación principal fue creada por la guitarrista Dani Sophia, quien explicó que la canción nació durante un período especialmente extraño y emocionalmente inestable de su vida.
Según la guitarrista, las melodías reflejan directamente las pesadillas recurrentes que experimentaba en aquella época, incluyendo la sensación persistente de escuchar a la distancia una caja musical desafinada sin importar dónde estuviera.
Por su parte, Alissa White-Gluz se encargó de escribir las letras y melodías vocales, además de participar en la producción y arreglos del tema.
La cantante afirmó que “Flying Monkey” representa exactamente el tipo de música que desea crear actualmente, destacando además la inspiración creativa que encontró trabajando junto a Dani Sophia y la guitarrista Alyssa Day.
White-Gluz incluso llegó a comparar el proceso creativo del álbum debut de BLUE MEDUSA con la escritura de unas memorias personales, señalando que toda la experiencia artística detrás del proyecto resultó profundamente significativa para ella.
Mientras tanto, Alyssa Day —responsable de la instrumentación de “Checkmate”— aporta en esta ocasión un elaborado solo de guitarra que explora territorios armónicos poco habituales dentro de su estilo habitual.
La guitarrista comentó que la sección puente de “Flying Monkey” le permitió experimentar con nuevas escalas y secuencias técnicas, desarrollando un solo extraño, desafiante y cargado de personalidad.
Day también destacó lo divertida que resultó la filmación del videoclip y aseguró sentirse especialmente entusiasmada por mostrar finalmente esta nueva etapa del proyecto al público.
Con “Checkmate” generando ya una importante atención alrededor de BLUE MEDUSA, “Flying Monkey” busca ir todavía más lejos, reforzando la mezcla de narrativa cinematográfica, virtuosismo técnico y composición emocionalmente intensa que define la identidad de la banda.
La propuesta del grupo apuesta por una visión donde la música pesada funciona no solamente como agresión sonora, sino también como una forma de catarsis emocional y exploración psicológica.
A través de arreglos complejos, conceptos visuales cuidadosamente diseñados y una producción moderna cargada de capas atmosféricas, Blue Medusa continúa construyendo un universo propio donde cada elemento parece tener un significado específico dentro de la experiencia completa.
Aunque todavía se trata de un proyecto relativamente nuevo, la presencia de Alissa White-Gluz ha generado inmediatamente un enorme interés dentro de la escena metalera internacional. La cantante canadiense alcanzó reconocimiento mundial como vocalista de Arch Enemy, convirtiéndose en una de las figuras femeninas más importantes del metal extremo moderno gracias a su versatilidad vocal y fuerte presencia escénica.
Con BLUE MEDUSA, White-Gluz parece explorar ahora un enfoque todavía más personal, conceptual y experimental, alejándose parcialmente de las estructuras tradicionales del metal melódico para desarrollar una propuesta mucho más introspectiva, teatral y emocionalmente compleja.



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