El debate sobre los rituales en los conciertos vuelve a encenderse, y esta vez es Dark Angel quien pone el tema sobre la mesa. Su vocalista, Ron Rinehart, ha explicado abiertamente por qué la banda decidió dejar de hacer encores en sus presentaciones en vivo, desafiando una de las tradiciones más arraigadas del espectáculo musical.
El concepto de encore —ese momento en que una banda abandona el escenario solo para regresar minutos después y tocar un par de canciones más— se ha convertido, con el tiempo, en una práctica casi automática. Lo que alguna vez fue una respuesta espontánea al entusiasmo del público, hoy suele estar planificado de antemano, con setlists que ya incluyen cuántos temas adicionales se tocarán y en qué orden.
Frente a esto, Rinehart no oculta su rechazo. El frontman considera que este recurso ha perdido autenticidad y se ha transformado en una especie de rutina vacía, alejada del espíritu original que la hizo popular en el siglo XIX durante las presentaciones de ópera. En ese entonces, los intérpretes repetían piezas solo si el público lo exigía genuinamente.
Según el cantante, la decisión de eliminar los encores en Dark Angel surgió hace aproximadamente un año, cuando planteó al resto del grupo un enfoque distinto para sus shows. La idea es simple pero directa: aprovechar al máximo el tiempo en el escenario sin interrupciones innecesarias, evitando retirarse para luego regresar artificialmente.
Para Rinehart, este cambio responde también a una cuestión de respeto hacia el público. En su visión, hacer un encore implica, en cierto modo, obligar a los fans a “pedir” más música, algo que considera innecesario cuando la banda puede simplemente ofrecer todo lo que tiene dentro del tiempo asignado. En lugar de pausas, discursos o momentos muertos, la propuesta es clara: tocar la mayor cantidad de canciones posible, de forma continua y sin adornos.
El enfoque también refleja su estilo personal sobre el escenario. Rinehart ha dejado claro que no es partidario de largos discursos entre canciones y prefiere mantener la intensidad del show en movimiento constante. La banda incluso opta por encadenar los últimos temas sin interrupciones, cerrando el set con un golpe directo y sin teatralidad.
Esta postura no es única dentro de la industria. Bandas como The Strokes y Arctic Monkeys también han rechazado los encores en el pasado, cuestionando su relevancia en el contexto actual. Incluso Korn ha mostrado reservas al respecto, admitiendo que, aunque durante años evitaron esta práctica, la presión del público terminó por imponerla, a pesar de que ya no genera la misma reacción que antes.
El tema no ha estado exento de polémicas. En 2018, una banda independiente en Estados Unidos reportó haber recibido amenazas tras negarse a realizar un encore durante un concierto, evidenciando hasta qué punto esta tradición se ha vuelto una expectativa para algunos asistentes.
Mientras tanto, Dark Angel sigue avanzando en esta nueva etapa. La banda lanzó recientemente “Extinction Level Event”, su primer álbum en 34 años, marcando un regreso significativo dentro del thrash metal. Este trabajo fue editado a través de Reversed Records y representa un nuevo capítulo en la historia del grupo.
Formados en los años 80, Dark Angel es considerado uno de los nombres clave del thrash más agresivo de la escena estadounidense. Tras sus primeros lanzamientos con Don Doty, la banda encontró una nueva identidad con la llegada de Rinehart, consolidando su legado con discos como “Leave Scars” y “Time Does Not Heal”. Luego de su separación en 1992, el grupo atravesó distintas reuniones, incluyendo una etapa entre 2002 y 2005, y un regreso definitivo en 2013 que los ha mantenido activos de forma intermitente desde entonces.
Hoy, con una nueva producción bajo el brazo y una filosofía renovada en directo, Dark Angel deja claro que no teme romper esquemas. Para ellos, el show no necesita segundas vueltas: la intensidad se entrega completa, sin pausas ni concesiones. 🤘💥


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