Los ecos de Children of Bodom siguen resonando con fuerza, y todo indica que su legado está lejos de apagarse. El tecladista Janne Wirman ha confirmado que los conciertos bajo el concepto “Celebration Of Music” no fueron un evento aislado, sino el inicio de algo que continuará en los próximos años.
En febrero pasado, varios miembros clave de la histórica banda finlandesa se reunieron en el club Tavastia Club de Helsinki para ofrecer dos conciertos especiales bajo el nombre “Children Of Bodom – A Celebration Of Music”. Sobre el escenario estuvieron el bajista Henkka Seppälä, el propio Wirman, el baterista Jaska Raatikainen y el guitarrista original Alexander Kuoppala, acompañados por Samy Elbanna, conocido por su trabajo en Lost Society.
Estos conciertos fueron concebidos como un homenaje directo al fallecido líder de la banda, Alexi Laiho, quien murió el 29 de diciembre de 2020 en Helsinki producto de graves complicaciones derivadas del abuso de alcohol, además de un cóctel de medicamentos en su organismo y problemas de salud prolongados.
En conversación con el medio This Day In Metal, Wirman explicó por qué decidieron finalmente dar este paso tras años rechazando propuestas similares. Según relató, fue la insistencia de un nuevo agente de reservas, Dominik, quien logró convencerlos. “Habíamos dicho que no a todo, pero él fue lo suficientemente convincente. Le dijimos que no teníamos una banda, solo tres miembros y un legado. Aun así, insistió en reunirse con nosotros en Helsinki”, recordó.
Ese encuentro fue clave: la química personal y la confianza fueron determinantes para dar forma a este regreso simbólico. “En los viejos tiempos, todo en Bodom funcionaba como una familia muy unida. Todos debían encajar: managers, agentes… necesitábamos sentir que eran parte del mismo mundo. Y él lo logró”, explicó Wirman.
A partir de ahí, el proyecto tomó forma junto al regreso del antiguo manager Steve Davis, quien propuso un enfoque claro: no se trataba de reformar la banda, sino de celebrar su música, que es lo que realmente permanece.
Uno de los puntos más destacados de estos conciertos fue la actuación de Samy Elbanna, quien asumió el enorme desafío de cubrir las partes de Laiho. Wirman no escatimó elogios: “estaba en llamas”, aseguró, destacando su nivel de preparación incluso meses antes de los shows. “Él ya dominaba todo mientras yo aún intentaba recordar algunas partes”, confesó.
El tecladista también subrayó la dificultad técnica del material de Bodom, especialmente por la capacidad única de Laiho de ejecutar riffs complejos mientras cantaba. Aun así, Elbanna logró cumplir con creces: “su interpretación fue impecable, los solos y las melodías fueron perfectos”.
Sobre el impacto emocional de volver al escenario tras tantos años, Wirman admitió que no sabía qué esperar. La incertidumbre era total, especialmente considerando la carga emocional del homenaje. “No sabía si iba a romper en llanto o si el público lo haría”, relató. Sin embargo, todo cambió en cuestión de segundos: la reacción inmediata de la audiencia transformó la tensión en una experiencia electrizante.
“Los primeros segundos no sabía qué iba a pasar, pero cuando sentí la respuesta del público, supe que iba a ser un gran momento. Y lo fue”, afirmó.
Esa conexión también fue clave para que la banda funcionara con una cohesión inesperada. Wirman incluso reconoció que algunos ensayos no habían sido particularmente sólidos, pero sobre el escenario ocurrió algo distinto: “pasó algo mágico”, explicó. “A veces necesitas al público para dar lo mejor de ti, y ahí es cuando todo cobra sentido”.
En cuanto al futuro, el músico dejó claro que estos conciertos no serán los últimos. Aunque inicialmente se planificaron solo dos fechas, la alta demanda y la respuesta de los fans abrieron nuevas posibilidades. “Sabíamos que no sería suficiente”, admitió.
Consultado directamente sobre si habrá más presentaciones, Wirman fue categórico: “Sí. El próximo año la celebración continuará. Esto va a seguir”.
El legado de Children Of Bodom también ha sido documentado recientemente en un libro oficial publicado en 2025 por Rocket 88, que recopila la historia de la banda a través de testimonios de sus miembros y cercanos, incluyendo entrevistas realizadas por el escritor finlandés Timo Isoaho. La obra repasa más de 30 años de carrera, mostrando tanto los triunfos como los momentos más oscuros del grupo.
En paralelo, en diciembre de 2023, Wirman y Seppälä participaron en una sesión especial de escucha del álbum en vivo “A Chapter Called… Children Of Bodom (Final Show In Helsinki Ice Hall 2019)”, editado por Spinefarm Records. Este registro captura el último concierto de la banda, realizado el 15 de diciembre de 2019 en el Helsinki Ice Hall.
Durante ese evento, ambos músicos reflexionaron sobre el difícil contexto que rodeó el final del grupo. Wirman admitió que, aunque el show fue significativo, también sintió alivio debido a los constantes problemas derivados de las adicciones de Laiho. “Ya no reconocía a la persona que era”, confesó, recordando cómo la situación se volvió insostenible.
Seppälä, por su parte, destacó que, pese a todo, haber realizado ese último concierto fue una suerte inesperada, especialmente considerando que una gira de despedida más extensa habría sido imposible debido a la pandemia.
Ambos coincidieron en que, en aquel momento, una reunión futura no parecía viable. Wirman incluso fue tajante: solo habría considerado volver a tocar con Laiho si este hubiera buscado ayuda y logrado mantenerse sobrio, algo que lamentablemente nunca ocurrió.
El deterioro del guitarrista comenzó a hacerse evidente desde 2016, cuando, según Wirman, tomó la decisión de continuar bebiendo sin aceptar ayuda. “No puedes ayudar a alguien que no quiere ser ayudado”, afirmó, describiendo una situación que fue empeorando con los años.
Finalmente, la banda decidió poner fin a su historia en 2019, tras conflictos internos y el deterioro de las relaciones. Laiho fallecería un año después, dejando un legado imborrable dentro del metal.
Formada en 1993 por Laiho y Raatikainen, Children Of Bodom se convirtió en una de las bandas más influyentes del metal finlandés a nivel internacional. Tras su disolución, Laiho formó Bodom After Midnight, proyecto que alcanzó a grabar material publicado de manera póstuma.
Hoy, con estos conciertos tributo y nuevos planes en marcha, queda claro que la música de Children Of Bodom sigue más viva que nunca, impulsada tanto por sus miembros sobrevivientes como por una base de fans que no está dispuesta a dejar caer su legado.



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