El telón está a punto de levantarse una vez más sobre uno de los relatos conceptuales más influyentes del metal. Geoff Tate se encuentra ultimando los detalles finales de “Operation: Mindcrime III”, el tercer y definitivo capítulo de la saga que inició con Queensrÿche en 1988.
En una entrevista reciente con Border City Rock Talk de Canadá, el guitarrista escocés Kieran Robertson —integrante de la banda solista de Tate— confirmó que el proceso de grabación ya está prácticamente concluido. Según explicó, ahora mismo el trabajo se centra exclusivamente en los últimos ajustes de mezcla junto al bajista de Disturbed, John Moyer, quien además ejerce como productor del álbum.
“Estamos en los súper retoques finales”, aseguró Robertson. “En este punto somos básicamente Geoff, John y yo revisando detalles mínimos: niveles de caja, matices en la mezcla… cosas muy puntuales”. Parte de ese proceso los llevó recientemente a Texas para añadir algunos arreglos adicionales, y aprovecharán dos días libres al final de la gira para viajar a San Francisco y cerrar definitivamente el trabajo. Con unas diez canciones actualmente en carpeta —aunque el número final aún no está decidido—, el guitarrista se muestra convencido de que el disco verá la luz en cuestión de semanas. “En términos de escuchar el álbum completo, es demoledor”, sentenció.
Uno de los grandes interrogantes es hacia dónde apuntará el sonido de esta tercera entrega: ¿más cercano al “Operation: Mindcrime” original de 1988 o a su secuela de 2006? Para Robertson, la referencia clara es el primer capítulo, aunque con una producción contemporánea. “Queríamos regresar al universo de ‘Mindcrime I’, pero con un enfoque moderno”, explicó. “El álbum original es increíble, pero suena muy fino según los estándares actuales. Este tendrá más profundidad, más pegada en la base rítmica. Mi cabeza estaba puesta en el espíritu del primero”.
En enero, el propio Tate confirmó a la emisora WRIF de Detroit que el disco ya estaba completamente grabado y en fase de mezcla. La dificultad, según explicó, radica en coordinar agendas entre giras para poder sentarse con Moyer a revisar cada detalle con calma. El objetivo es lanzarlo durante el verano.
A nivel conceptual, “Operation: Mindcrime III” continuará la historia de Nikki, el exadicto convertido en asesino manipulado por el enigmático Dr. X. Sin embargo, esta vez el relato se contará desde la perspectiva del propio Dr. X. “Siempre hemos escuchado la historia desde el punto de vista de Nikki, que se presenta como víctima”, señaló Tate. “Pero Dr. X no es ninguna víctima. Su visión es completamente distinta, más agresiva. Creo que eso le da un giro fascinante”.
El cantante, conocido por su interés en la psicología social, explicó que la saga nunca fue concebida estrictamente como una trilogía planificada desde el inicio, sino como una narrativa en expansión. El primer álbum abordaba temas de religión, política radical y manipulación; el segundo se centró en la venganza tras años de prisión; ahora, el tercero profundizará en distintas perspectivas sobre los mismos hechos.
Musicalmente, Tate ha descrito el nuevo material como un regreso a la complejidad técnica que caracterizó a los primeros años de QUEENSRŸCHE. “Algunas canciones son como álgebra”, bromeó en una entrevista previa. “Necesitas una calculadora para seguirlas”. El disco combinará estructuras intrincadas, agresividad sonora y momentos emocionalmente intensos.
En cuanto al formato de lanzamiento, Tate ha optado por una estrategia poco convencional: en lugar de publicar el álbum completo de golpe, planea ir liberando canciones de forma periódica —una al mes o por trimestres— hasta reunirlas finalmente en una edición integral especial.
Lanzado originalmente en mayo de 1988, “Operation: Mindcrime” supuso un salto cualitativo para QUEENSRŸCHE. La historia de Nikki, reclutado por un grupo revolucionario liderado por Dr. X —personaje interpretado en el disco por el actor británico Anthony Valentine—, convirtió al álbum en una obra maestra del metal conceptual. Fue certificado platino en Estados Unidos en 1991 y figura en múltiples listas de los mejores discos de metal de todos los tiempos elaboradas por medios como Kerrang!, Billboard y Rolling Stone.
Su secuela, “Operation: Mindcrime II” (2006), dividió opiniones. Aunque fue bien recibida en directo, algunos fans consideraron innecesaria la continuación. Años más tarde, durante la batalla legal que enfrentó a Tate con sus antiguos compañeros en 2012 por los derechos del nombre QUEENSRŸCHE, el guitarrista Michael Wilton declaró que la banda había mostrado reservas respecto a aquella segunda parte y criticó el control creativo ejercido por Tate y su entonces esposa y mánager, Susan Tate.
El conflicto terminó en 2014 con un acuerdo: Wilton, Scott Rockenfield y Eddie Jackson continuarían como QUEENSRŸCHE, mientras que Tate conservaría el derecho exclusivo de interpretar en directo “Operation: Mindcrime” y “Operation: Mindcrime II” íntegramente. Desde entonces, la banda ha publicado cuatro discos con su actual vocalista, Todd La Torre.
Ahora, con “Operation: Mindcrime III” a punto de completarse, Tate cierra un círculo iniciado hace casi cuatro décadas. Más que una secuela, lo define como una expansión final de un universo narrativo que sigue resultando inquietantemente actual. Y si las promesas se cumplen, este último capítulo no solo revisitará el pasado glorioso, sino que lo hará con una intensidad renovada.



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